Las historias detrás de Mayores Cuidados

Te invitamos a conocer algunas historias detrás del programa que protege a la población más vulnerable frente al coronavirus en la Ciudad.

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Cuando desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires pusimos en marcha el programa Mayores Cuidados, ideamos un programa para asistir a nuestros abuelos y abuelas, el grupo etario de mayor vulnerabilidad frente a la pandemia. Ante este proyecto la participación y compromiso de los vecinos y vecinas de la Ciudad sigue superando a diario cualquier expectativa inicial. La premisa básica fue la de conectar a vecinos, aquellos que estaban dentro del grupo de riesgo, solos o sin familiares cerca suyo, con aquellos otros por fuera de esa franja y con la predisposición para asistir a quien lo necesite. Así, de manera constante y progresiva, nos encontramos con que casi 40.000 vecinos se inscribieron como voluntarios para ayudar a las personas mayores de 65 años en la Ciudad.
A la fecha, hemos puesto en contacto a miles de vecinos y vecinas, con sus respectivos voluntarios y voluntarias, para que tengan tanto la ayuda que precisan para realizar sus compras como para recibir contención telefónica.

Muchas son las historias que este compromiso ciudadano de cuidado hacia el otro nos ha dejado. Historias que van a trascender este contexto histórico porque ya se han convertido en amistades, en lazos cercanos a la familiaridad, demostrando nuevamente que lo que nos une es la mancomunión de solidaridad, empatía y colaboración en la Ciudad.

Felipe Ferrero se enteró del programa por una publicidad en la televisión; tanto él como su esposa, Nidia, forman parte del grupo de riesgo y evitan salir a la calle a toda costa; conocieron a Carolina a través de Mayores Cuidados y descubrieron en ella a una joven amable, que diariamente los contacta para estar atenta a sus necesidades.

Por su parte, Carolina Mutz, quien se enteró a través del boca a boca sobre el programa, y quien es la voluntaria asignada a Felipe y Nidia, nos cuenta que la experiencia es “super gratificante” y considera que “siempre que uno tenga la posibilidad de ayudar, lo tiene que hacer”. Ella resalta la paciencia, la amabilidad y la consideración que este matrimonio tiene, siempre dispuestos a comprender sus tiempos.

Alicia Barboza es la voluntaria asignada a Lía Renis. Al momento de consultarla sobre su experiencia acababa de dejarle unas compras en la puerta a Lía. Alicia está muy contenta y agradecida por la vecina que le tocó, tiene con ella una relación de mucho afecto y le hace recordar a su abuela. Lía, quién también se enteró del programa a través de la televisión, nos contó que nunca imaginó que la ibamos a contactar con una persona tan buena como voluntaria; está más que agradecida y le gustaría que Alicia reciba algún reconocimiento por su ayuda.

Cuando la cuarentena haya finalizado, no solo los voluntarios y los vecinos tendrán gratos momentos de solidaridad y participación para recordar sino también quienes desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires realizan los llamados para conectarlos, escuchando sus historias y buscando una resolución para que cada vez más adultos mayores tengan la ayuda que precisan.

Uno de ellos, Matías, nos cuenta la siguiente anécdota:
“Me pasó de hablar con una señora, Susana si no recuerdo mal. La tuve que llamar dos veces porque al primer llamado no contestaba. Cuando me atiende, me presento y entre charla va charla viene me confiesa que mi llamado había interrumpido el Tik Tok -una aplicación que permite hacer y compartir videos cortos- que estaba grabando. La edad no me la olvido más: me dijo que había cumplido 83 años el día anterior. No sé bien cómo fue que llegamos, pero en un momento le terminé explicando cómo usar algunas funciones. La señora, muy canchera, me contó que la cuarentena la llevó a divertirse con cosas que antes no hubiera pensado”.

Nuestro reconocimiento y agradecimiento a los adultos mayores que confían en este programa y a todas las voluntarias y voluntarios que suman sus ganas de ayudar en estos momentos de pandemia, reforzando su compromiso y confirmando la participación ciudadana como eje de prácticas colectivas, integradoras y solidarias en la Ciudad.

El esfuerzo valió la pena.
No nos descuidemos ahora.
#QuedateEnCasa

Todavía podés inscribirte para formar parte del equipo de voluntarios de Mayores Cuidados:

 

#MayoresCuidados

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